:)
búsqueda avanzada

Ficha

Trailer

Publicidad

Sinopsis

WALL·E o WALL-E (conocida como WALL·E: batallón de limpieza en España) es una película de animación realizada casi íntegramente por computadora de géneros de ciencia ficción y comedia estrenada en 2008, dirigida por Andrew Stanton, producida por Pixar Animation Studios y distribuida por Walt Disney Pictures. La trama sigue a un robot llamado WALL·E, diseñado para limpiar la basura que cubre a la Tierra después de que fuese devastada y abandonada por el ser humano en un futuro lejano. Tras esto, se enamora de EVA, una robot tipo sonda que es enviada al planeta para investigar si existen indicios de vida, lo cual significaría que el lugar puede ser nuevamente habitado por la humanidad. Una vez que consigue su objetivo y encuentra una planta, EVA se dirige rápidamente a la nave de la que provino, Axioma, por lo que WALL·E la sigue al espacio exterior en una aventura que cambia el destino de ambos para salvar a la naturaleza y a la humanidad.

Stanton había trabajado anteriormente con Pixar al dirigir Buscando a Nemo, que le valió el Óscar como «mejor película de animación». El cineasta consideró que Pixar había logrado crear simulaciones verosímiles de la física bajo el agua en aquella producción, por lo cual esperaba un resultado similar para WALL·E, sólo que con escenarios ambientados en el espacio exterior. Cabe señalar que la mayoría de los personajes en este filme no tienen voces humanas, y en su lugar utilizan un comportamiento kinésico y sonidos robóticos, diseñados por Ben Burtt, semejantes a voces. Además, la película se convirtió en la primera producción de Pixar en tener escenas con imágenes reales.

La película se estrenó en cines de Estados Unidos y Canadá el 27 de junio de 2008, logrando recaudar USD 23,1 millones en su día de estreno y USD 63 millones adicionales en su primer fin de semana, siendo proyectada en 3 992 salas de cine, situándose más tarde en el puesto número uno en ingresos de taquilla durante su primer fin de semana de presentación; en total, la cinta recaudó una cantidad de USD 521 268 237 a nivel mundial. Al igual que sus predecesoras, se adjuntó a WALL·E un cortometraje animado llamado Presto para su estreno en cines. El filme obtuvo una recepción positiva por parte de la crítica especializada, alcanzando una valoración de un 96% en el sitio web recopilador de reseñas Rotten Tomatoes y una puntuación de 94 sobre 100 por parte de Metacritic. Asimismo, resultó nominada en diversas categorías de premios, principalmente en el rubro de «mejor película animada», destacando en las ceremonias de los Globos de Oro y los premios Óscar. En estos últimos, fue nominada además en otras cinco categorías en las que resultó vencida, incluyendo «mejor guion original», lo cual la convirtió en el largometraje de Pixar con más nominaciones en tal ceremonia y, junto con La bella y la bestia, la película animada más nominada en la historia del cine.

Argumento

En el siglo XXII, la Tierra está regida por la megacorporación Buy n Large (BnL), que causa una producción excesiva de basura y la Tierra se cubre de ella hacia el año 2115. En un intento de resolver la situación, la población de la Tierra es evacuada en lujosas naves espaciales de la megacorporación, mientras que un ejército de robots compactadores de basura llamados WALL·E (Waste Allocation Load Lifter - Earth class) se establecen en la Tierra para restaurar y limpiar el planeta. El plan falla cinco años después y, de esa manera, la humanidad se ve obligada a establecerse en el espacio de forma indefinida. Setecientos años después, en 2805, sólo una unidad WALL·E ha sobrevivido, que recolecta por sí misma piezas de otras unidades WALL·E averiadas. Esta unidad ha desarrollado una personalidad y sensibilidad propias, así como emociones. Entre sus cualidades más notables destaca su curiosidad, lo cual se evidencia en su peculiar costumbre de recoger cosas extrañas que le interesan en las montañas de basura, tales como un cubo de Rubik, una lámpara incandescente y hasta un sostén.

Un día, WALL·E encuentra una planta creciendo entre la basura y la lleva a su camión. Ese mismo día, una nave espacial aterriza en los terrenos donde WALL·E se encuentra, en la cual aparece una avanzada robot exploradora llamada EVA. Inmediatamente después mirarla WALL·E se enamora de ella. No obstante, ella debe cumplir su misión de buscar señales de vida de una planta, por lo que ésa es su única tarea a realizar en el planeta. Inicialmente, EVA se comporta distante hacia WALL·E, mientras a éste le empieza a atraer aún más la robot. Durante una tormenta de polvo, WALL·E lleva a EVA a su camión y le muestra la planta que había recolectado hace poco, lo cual causa que sus sistemas automatizados de guardar la planta dentro de ella se activen y asimismo desactiven a la robot. WALL·E hace todo lo posible para recuperarla y cuidar de ella, incluso sale con la robot aún sabiendo que se encuentra inactiva. Cuando su nave viene a recogerla, WALL·E se aferra desesperadamente al casco de la nave y después de un largo viaje llegan a la Axioma, nave espacial de la BnL.

Después de un acoplamiento, WALL·E sigue a EVA mientras ella es llevada hacia el puente de la nave. A medida que WALL·E avanza por el Axioma es evidente que después de siglos de vivir en condiciones de microgravedad y haber estado confiados a los sistemas de la nave, los pasajeros humanos han sufrido una severa pérdida ósea y se han vuelto extremadamente obesos. El capitán de la nave, B. McCrea, hace menos cosas de las que debería de hacer y deja el control de la nave al piloto automático, Auto. Cuando EVA llega a la oficina del capitán, este último se entera de que mediante la colocación de la planta dentro del holodetector de la nave como un símbolo para volver a habitar la Tierra, el Axioma entrará en el hiperespacio y regresará a la Tierra para permitir a sus pasajeros repoblar el planeta. Sin embargo, cuando se abre a EVA, la planta no se encuentra. Se considera a EVA defectuosa y es llevada a la sala de reparación de robots junto con WALL·E, mientras la curiosidad por la planta del capitán McCrea hace que él comience a investigar la historia de la Tierra.

WALL·E confunde la inspección de EVA con una tortura e intenta salvarla, liberando accidentalmente una multitud de robots con mal funcionamiento, haciendo que EVA y él sean designados como robots renegados. Furiosa por la influencia destructiva de WALL·E, EVA le guía hasta una cápsula de escape para regresarlo hacia la Tierra. Ahí son testigos de que un GO-4 coloca la planta perdida en una de las cápsulas, la cual es lanzada hacia el espacio exterior y programada para autodestruirse con WALL·E adentro, pues éste había corrido hacia ella justo antes de ser sellada. WALL·E escapa ileso —un extintor lo ayuda a alejarse rápidamente de la explosión— llevando la planta consigo y se reconcilia con EVA, celebrando con un breve baile afuera de la Axioma.

Ambos le traen la planta al capitán, quien examina las grabaciones de EVA de la devastada Tierra y se percata de que la humanidad debe regresar a restaurar el planeta. No obstante, Auto revela su intención de impedir su regreso, organiza un motín y electrocuta a WALL·E mientras él trata de proteger la planta. EVA se da cuenta de que las únicas piezas capaces de reparar a WALL·E están en el camión en el que habita en la Tierra y le ayuda a llevar la planta al holodetector para activar el hipersalto de la Axioma hacia la Tierra, contando con la ayuda de los robots de mal funcionamiento en la nave. El capitán abre el holodetector mientras lucha por el control de la Axioma contra Auto, quien cierra el holodetector sobre WALL·E, aplastándolo mientras éste trata de mantenerlo abierto. Finalmente, el capitán logra desactivar a Auto y EVA coloca la planta en el holodetector rápidamente para poder liberar a WALL·E y enviar al Axioma a la Tierra.

Ya en el planeta, EVA traslada los restos de WALL·E a su hogar donde exitosamente repara y reactiva al robot. Sin embargo, la memoria de WALL·E se encuentra borrada y vuelve a su programación original, la que consiste en ser un simple compactador de basura. Con el corazón roto, EVA le da a WALL·E una despedida con un Beso que ocasiona una chispa eléctrica que restaura la memoria de WALL·E, siendo como siempre. WALL·E y EVA felizmente reúnen a los pasajeros robots y humanos de la Axioma con el objetivo de restablecer el ambiente de la Tierra. Durante la escena de los créditos finales, se aprecia el repoblamiento exitoso de la Tierra y cómo la planta que aparece a lo largo del filme ha crecido hasta convertirse en un robusto árbol que aprecian con asombro el par de robots.

Reparto y personajes

Para Jim Morris y Andrew Stanton, una de las opciones más claras para diseñar la voz de los personajes era Ben Burtt, conocido ya anteriormente por sus trabajos en la serie cinematográfica de Star Wars y en la película E. T., el extraterrestre. Burtt había prometido antes no volver a trabajar con robots después de haber hecho una labor de tres décadas con Star Wars; sin embargo, cuando se le dio la oportunidad de trabajar con Pixar se retractó: «Al no haber casi diálogo, era una estupenda oportunidad de recrear emociones y otras cosas a través del sonido».

WALL·E (siglas de Waste Allocation Load Lifter Earth Class «Elevador para Asignación de Carga Residual Clase Tierra»); trad. lit: «Elevador para Asignación de Carga Residual Clase Tierra»): es el personaje principal y quien da título al filme. Es un robot sensible y compactador de basura que funciona con energía solar; presumiblemente el único robot funcional en la Tierra. Está diseñado con una caja recogedora pequeña a todo terreno, tres dedos en sus manos de pala y con ojos tipo binocular. Está equipado con un láser cortador entre los ojos y con un dispositivo de grabación que utiliza para grabar y reproducir la canción «It Only Takes a Moment» del musical Hello Dolly! La voz la produjo Ben Burtt, al utilizar varios objetos y programas: «Desarrollé un par de programas que, utilizando una voz como la mía, podían deconstruirla en pequeñas piezas que podían reunirse de nuevo para sonar finalmente como una máquina, quedando intacta la interpretación».

Asimismo, Burtt creó la voz de M-O (Microbe Obliterator; «Eliminador Microbiano»), así como la mayoría de los otros robots que aparecen en la película, aunque se le acreditó principalmente por la producción de la voz de este robot y la de WALL·E. M-O es un pequeño robot de mantenimiento obsesivo y compulsivo que limpia la nave e inspecciona los envíos entrantes para evitar contaminantes externos.

EVA (Extraterrestrial Vegetation Evaluator; «Evaluador de Vegetación Alienígena»): es una elegante robot de tipo sonda espacial, cuya función principal es localizar vegetación en la Tierra y de esa manera confirmar si ésta ya es habitable o no. Está diseñada con un cuerpo blanco en forma de huevo con unos dedos, cabeza y hombros que levitan sobre ella. EVA se mueve de una forma antigravitatoria, y está equipada además con un cañón en su brazo derecho —el cual utiliza inmediatamente después de una mínima provocación—. Burtt sólo fue capaz de crear voces neutrales y masculinas, por lo que pidió a Elissa Knight, una empleada de Pixar, que grabara su voz para modificarla electrónicamente y de esa manera darle vida a EVA.

Capitán B. McCrea: es el único comandante de la Axioma. A lo largo de sus funciones como capitán, ha estado siguiendo una rutina diaria aburrida que consiste en vivir solamente en su cabina y saludar en las mañanas a los pasajeros de la nave. Conociendo a WALL·E, sin embargo, despierta su interés por la Tierra, y se entusiasma mucho en la investigación del hogar del que nunca supo nada; de esa manera, su papel como capitán se vuelve más dinámico, al igual que su pensamiento de liderazgo. Su nombre nunca se menciona en el diálogo, pero se muestra en una conmemoración holográfica en su cabina, junto con sus predecesores. El actor y comediante Jeff Garlin grabó la voz de dicho personaje.

Shelby Forthright: fue un CEO histórico de la Buy n Large Corporation. Conocido por su optimismo aparentemente interminable, dirige la propuesta de los planes de evacuación, limpieza y recolonización de la Tierra. Sin embargo, perdió la esperanza al darse cuenta de cuan tóxico se había convertido el planeta que su empresa contaminó. Fred Willard interpretó al personaje; es el único miembro del elenco de esta película que interpreta a un personaje de acción en vivo con diálogos, y el primero en hacerlo en cualquier película de Pixar.

Auto: es el piloto automático inteligente de la Axioma que es de hecho, el timón robótico de la nave. Auto sirve como antagonista de la película, siguiendo la directiva A113 del último CEO de la BnL que consistía en establecer a los humanos en la nave espacial para siempre, para así mantener el statu quo. El programa MacInTalk de Apple Macintosh se utilizó como voz de Auto, la misma que se conservó en varios idiomas diferentes.

John y Mary: son seres humanos que viven en la Axioma e ignoraron en gran medida su entorno la mayor parte de su vida (ni siquiera se dan cuenta de que en la nave en la que estaban viviendo había una piscina). Siempre han hablado con sus amigos a través de pantallas holográficas delante de ellos. Sin embargo, son sacados de sus trances después de encuentros casuales con WALL·E, y finalmente se encuentran cara a cara por primera vez y de inmediato se enamoran. John Ratzenberger y Kathy Najimy prestaron sus voces para John y Mary, respectivamente.

Sigourney Weaver prestó su voz para la computadora de la Axioma. Stanton bromeó sobre el rol de Weaver, expresando: «¿Te das cuenta de que tienes que ser 'Mother' ahora?»; Mother es la computadora de la nave en la película de Alien (1979), en la que Weaver participó.

Producción


Guion

Andrew Stanton concibió a WALL·E durante un almuerzo con sus compañeros de trabajo John Lasseter, Pete Docter y Joe Ranft en 1994. En ese entonces, la producción de Toy Story estaba a punto de concluir y los anteriormente mencionados comenzaron a pensar en nuevas ideas para los próximos proyectos del estudio —que eventualmente serían Bichos, una aventura en miniatura, Monsters, Inc. y Buscando a Nemo—. Staton les preguntó en medio del almuerzo: «¿Y qué tal si la humanidad tiene que dejar la Tierra y alguien olvidó apagar al último robot?». Tras haber participado por varios años para que los personajes de Toy Story fuesen atractivos para la audiencia (se encargó de la historia y el libreto de la película), Stanton consideró que su idea, reminiscente a la obra Robinson Crusoe, sobre un robot solitario en un planeta desierto era un concepto «muy fuerte». Para que dicha idea fuese comprensible al instante por la audiencia, Stanton optó por hacer de WALL·E un robot recolector de basura, además de que este oficio de bajo perfil lo volvía un personaje simpático. Asimismo, le gustaba el concepto de los cubos apilados de basura. En cuanto a la historia, consideró que no abordaba una temática sombría ya que un planeta cubierto de residuos era para él una imagen que siempre asoció con el desastre ecológico desde que era un niño.

Stanton y Pete Docter desarrollaron la cinta bajo el título inicial de Trash Planet por dos meses en 1995, sin embargo, no supieron cómo estructurar la historia, así que Docter optó por dirigir Monsters, Inc. Poco después, Stanton concibió la escena en la que WALL·E encuentra una planta, debido a que su vida como el único habitante en un mundo desierto le hizo recordar a una planta que crecía en medio del pavimento. Antes de que enfocaran su atención en otros proyectos, Stanton y Lasseter determinaron que el enamoramiento de WALL·E era la progresión necesaria para apartarse un tanto del concepto de soledad que rodeaba a la parte inicial de la historia. Stanton comenzó entonces a escribir WALL·E en 2002, al mismo tiempo que completaba el rodaje de Buscando a Nemo. El libreto se modificó de tal forma que se asemejara al guion de Alien, el octavo pasajero, escrito por Dan O'Bannon. O'Bannon redactó su guion de una manera que Stanton decía que le recordaba la estructura de un haiku, donde se hacen descripciones visuales en líneas continuas de unas cuantas palabras. Así, escribió el diálogo del protagonista de manera convencional, pero lo situó entre paréntesis. A finales de 2003, Stanton y un equipo de algunos cuantos compañeros crearon un «carrete animado» de los primeros veinte minutos de la película. Lasseter y Steve Jobs quedaron tan impresionados que iniciaron de inmediato la producción, aunque Jobs manifestó que no le agradaba el título, originalmente pronunciado como «W.A.L.-E.»

Si bien la primera escena de WALL·E prácticamente «le cayó del cielo» a Stanton, éste en un inicio quería que criaturas alienígenas mandaran a EVA a explorar la Tierra, siendo así la trama bastante distinta a la versión final. Cuando WALL·E llega a la Axioma, incita a los demás robots a iniciar a una rebelión tipo Espartaco contra los restos de la raza humana, los cuales eran crueles alien conocidos como «Geles» (criaturas completamente degeneradas, gelatinosas, sin huesos ni piernas, transparentes y de color verde que tenían un aspecto similar al de la jalea). James Hicks, un fisiólogo, le mencionó a Stanton que la atrofia y los efectos prolongados de la ingravidez harían que los humanos vivieran en el espacio exterior por un período mayor de tiempo que en la Tierra. Lo anterior derivó en la concepción de los humanos en la película como los alienígenas Gels, mientras que sus ancestros se habrían revelado en un final reminiscente al de El planeta de los simios (1968). Los Gels también hablaban un idioma ininteligible, aunque Stanton desechó esta idea debido a que consideró que sería muy complicado para la audiencia comprenderlo y simplemente se «apartaría» de la trama. Asimismo, en esta versión del libreto, los Gels tenían un linaje real que organizaba un baile en un castillo sobre un lago en la parte posterior del barco, y el Axioma se enroscaba hasta formar una esfera una vez que llegaba a la Tierra. Stanton concluyó que todo esto resultaba bizarro y poco atractivo, así que optó por concebir a los seres humanos como «grandes bebés» (una idea que Peter Gabriel comparó con la neotenia). Stanton desarrolló la metáfora de los seres humanos aprendiendo a ponerse de pie de nuevo y «crecer», con el pretexto de que la relación entre WALL·E y EVA inspirara a la humanidad pues sentía que muy pocas películas exploraban cómo surgen las sociedades utópicas. El proceso de representar a los descendientes de la humanidad tal y como aparecen en la cinta en realidad fue algo lento. Primeramente, Stanton decidió ponerle nariz y orejas a los Gels de tal forma que el público pudiera reconocerlos como los futuros seres humanos degenerados que pretendía que fueran. Poco después, añadió los dedos, las piernas, la vestimenta y otros rasgos hasta llegar al concepto de seres parecidos a fetos, pues determinó que la audiencia debía verse a sí misma representada en esos personajes.

En una versión posterior del guion, Auto llega a la estación de acoplamiento para recuperar la planta de EVA. La película tendría entonces su primera escena con el capitán; no obstante, el director lo pospuso ya que consideró que era demasiado pronto para empezar a alejarse del punto de vista de WALL·E sobre los hechos. Como homenaje a la serie de televisión Superagente 86, Auto toma la planta y se adentra en la nave hasta llegar a un cuarto parecido a un cerebro donde mira videos del sistema Buy n Large en los que se explica cómo la limpieza de la Tierra fue decayendo con el paso de los años. Stanton eliminó al final este segmento con tal de mantener ese sentido de misterio en torno a por qué EVA pierde la planta repentinamente. Por otra parte, el capitán aparenta ser un individuo con poca inteligencia, pero el director quería que en cambio fuese alguien que no fuera exigido; de lo contrario, habría sido un personaje nada empático. Un ejemplo de lo tonto que era el capitán en sus inicios se observa en una escena donde él viste su sombrero al revés, y sólo lo coloca correctamente una vez que desafía a Auto. En la versión final de la película, simplemente lo lleva de forma casual sobre su cabeza, y lo usa cuando asume el mando verdadero del Axioma.

Originalmente, EVA era electrocutada por Auto, y luego salvada de ser expulsada del Axioma por los robots WALL·A —robots gigantes, encargados de, igualmente, contener basura y empaquetarla en grandes cubos de la misma y, cuya estructura y diseño recuerda al pequeño robot terrícola— y por WALL·E. Más tarde, WALL·E la reviviría mediante la sustitución de su unidad de alimentación con un encendedor de cigarrillos que trajo desde la Tierra. Lo anterior fue modificado de la historia tras un test screening hecho en 2007, pues quería mostrar a EVA cambiando su tarea de llevarle la planta al capitán con la reparación a WALL·E, lo cual haría incluso a WALL·E más heroico al situarlo en la puerta del holodetector para evitar que esta se cierre, a pesar de resultar seriamente dañado. Stanton también movió la escena donde WALL·E revela su planta (la cual rescató de la cápsula de escape que se va a autodestruir) del segmento en que la halla en un armario a la parte que le sigue inmediatamente a su escape, pues esto haría que EVA fuese más feliz y tuviera una mayor motivación para bailar alrededor de la nave. El cineasta sintió que la mitad de la audiencia presente en el test screening consideró que los humanos serían incapaces de lidiar con la vida en la Tierra altamente contaminada y moriría poco después del final de la cinta. Jim Capobianco, director del cortometraje Your Friend the Rat (derivado de Ratatouille), creó entonces una animación para los créditos finales que continúa la historia para incorporar un tono optimista respecto al final.

Diseño

WALL-E se convirtió en la producción más compleja de Pixar desde Monsters, Inc. debido al escenario y a la trama que debía transmitir la cinta. Tomándose en cuenta que las películas de Pixar por lo general tienen hasta 75 000 guiones gráficos, WALL·E necesitó de 125 000. El diseñador de producción Ralph Eggleston quería que la iluminación de la primera escena de la Tierra fuese romántica, mientras que en el segundo acto (referente al Axioma) se mostrara un ambiente sombrío y estéril. Durante el tercer acto, la iluminación romántica se va introduciendo de manera progresiva en el entorno concerniente al Axioma. Pixar analizó las ciudades de Chernóbil y Sofía para crear el mundo en ruinas; el director artístico Anthony Christov era de Bulgaría y recordó que Sofía solía tener problemas para almacenar sus desperdicios. Eggleston blanqueó la Tierra para hacer que WALL·E se sintiera más vulnerable, tal y como si requiriera de lentes de sol para sobrevivir a la dura luz solar. La luz sobreexpuesta hace que la locación se vea más vasta. Debido a la confusión, los cubos que forman las torres de basura debían ser muy largos, de otra forma habrían perdido su forma (de hecho, esto le ayudó al equipo de diseño para ahorrar tiempo de procesamiento). El bronceado aburrido de la Tierra cambia sutilmente a tonos azules y rosas pasteles una vez que EVA llega. Cuando WALL·E le muestra a EVA sus objetos recogidos dentro del camión donde vive, todas las luces que ha recogido se encienden para brindar una atmósfera acogedora, similar a la de un árbol de navidad. Eggleston intentó evitar los colores amarillo y verde de tal forma que WALL·E —que era de color amarillo para emular a un tractor— no se perdiera en la Tierra desértica, y de igual forma para que la planta se viera más prominente.

Stanton quería que la iluminación adicionalmente fuera más realista y evocara las películas de ciencia ficción que miraba cuando era joven. Sentía que Pixar había capturado la física de estar sumergido en el agua con Buscando a Nemo, así que para WALL·E quería algo similar para el aire. Mientras miraba algunos de sus filmes de ciencia ficción favoritos, concluyó que las cintas de Pixar carecían de la atmósfera de una película de 70 milímetros y la distorsión del barril, el destello de la lente y el enfoque atroz que las caracterizan. Pixar ajustó al máximo su software 3D para que las cámaras se pareciesen a las Panavision de 70 mm que se utilizaban en gran parte de las producciones de ciencia ficción de los años sesenta y setenta, incluyendo Star Wars. El productor Jim Morris invitó a Roger Deakins y Dennis Muren a que les brindaran asistencia para las cuestiones de iluminación y atmósfera. Muren pasó algún tiempo trabajando paralelamente con Pixar en la producción, mientras que Deakins organizó una charla y luego fue invitado a quedarse por otras dos semanas en los estudios. Stanton dijo que la experiencia de Muren provenía de convertir los escenarios animados por ordenador en locaciones en imagen real, mientras que Deakins los ayudó a no complicar mucho el proceso de rodaje e iluminación. Se usaron cámaras Panavision de los años 1970 para ayudarle a los animadores a entender e intentar emular las imperfecciones en la grabación de material como por ejemplo los fondos no enfocados en ambientes digitales. La primera prueba de iluminación consistió en construir una réplica tridimensional de WALL·E, filmándola con una cámara de 70 mm, y luego intentando emularla en una computadora. Stanton citó el trabajo superficial de las lentes de las películas de Gus Van Sant como una clara influencia en WALL·E, pues se trató de crear una especie de intimidad en cada acercamiento de la cámara. Igualmente, éste eligió los ángulos para cámaras virtuales que cualquier cineasta de un filme en imagen real elegiría si estuviese filmando en un set.

Stanton quería que el interior del Axioma se asemejara a Shanghái y Dubái. Eggleston estudió las imágenes de los años 1950 y 1960 de la NASA así como el arte conceptual original de Tomorrowland para el Axioma, con tal de que reflejara el sentido de optimismo de esa época. Stanton recalcó: «Probablemente todos tenemos en común la misma corazonada aquí [en Pixar] en que todos extrañamos el Tomorrowland que nos fue prometido en el apogeo de Disneyland». Pixar también estudio la línea de cruceros Disney Cruise Line y visitó Las Vegas, lo cual fue útil al momento de querer imitar la iluminación artificial. Eggleston a su vez basó sus diseños del Axioma en la arquitectura futurista y comfortable de Santiago Calatrava. Dividó el interior del barco en tres secciones; la clase económica de la parte inferior tenía una textura concreta de color gris con gráficos que mantenían los colores rojo, azul y blanco del logo de BnL. La clase turista con espacios para vivir o comprar cosas tenía formas con la letra 'S' pues la gente siempre buscaba por lo que «había en la esquina [sic]». Stanton intentó incorporar muchas señales coloridas, pero concluyó que esto agobiaría a la audiencia por lo que recurrió a la idea original de Eggleston de un pequeño número de señales extensas. La clase alta cuenta con un gran spa tipo Zen con colores que van del turquesa y el crema al dorado, y conducen a las habitaciones alfombradas y cómodas del capitán, al igual que al puente elegantemente oscuro. Para mantener el ambiente artificial en el Axioma, los movimientos de la cámara se diseñaron en base al sistema steadicam.

Después de haber incorporado material original del musical Hello, Dolly! (1969), Stanton continuó con el precedente de mostrar seres humanos históricos grabados en tomas de imagen real, mientras animaba a los que serían los descendientes en la cinta. El uso de imágenes reales en cintas animadas en WALL·E resultó ser un trampolín para Pixar, ya que Stanton planeaba continuar con John Carter of Mars como su siguiente proyecto. El ilustrador de guiones gráficos Derek Thompson señaló que la introducción de imágenes reales significó que tendrían que hacer que el resto del filme luciera más realista aún. Eggleston mencionó además que si los seres humanos hubiesen sido animados y ligeramente caricaturizados, entonces el público no habría reconocido qué tan seria había sido su degeneración con el tiempo. Stanton eligió a Fred Willard para que interpretase al gerente de Buy n Large pues «él es el más amigable e insincero vendedor de autos que pude haber recordado». El gerente menciona en la película «mantengan el rumbo», frase que Stanton añadió al considerar que resultaba divertida. De los efectos visuales de esas tomas se encargó Industrial Light & Magic.

Animación

Si bien la producción arrancó en 2003, el desarrollo de WALL·E dio comienzo a mediados de la década de 1990, en parte porque Stanton y Pixar no estaban lo suficientemente convencidos aún para realizar una película con un personaje principal similar a Luxo Jr. y R2-D2. Stanton explicó que sólo existen dos tipos de robots en la industria del cine: «humanos con piel de acero», como el hombre de hojalata, y «máquinas con voluntad», como en el caso de Luxy y R2. Poco después, consideró que dicha idea (respecto a los robots) podía llegar a ser «poderosa», pues podría permitirle a la audiencia verter sus emociones y sentimientos en los personajes, de manera similar a como ocurre normalmente con los bebés y las mascotas, ya que «estás obligado [...] a terminar la oración de '¡Ah, creo que le agrado! ¡Creo que está hambriento! ¡Creo que quiere ir a dar un paseo!'». A lo anterior añadió: «[nosotros] queríamos que el público creyera que estaba presenciando cómo es que una máquina tomaba vida». Los animadores visitaron varios centros de reciclaje para comprender cómo es que funcionaba la maquinaria de un robot, así como conocer a diversos diseñadores de robots; incluso visitaron el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA para estudiar más a fondo el tema, pues miraron un vídeo en el que se mostraba a un robot de investigación en Marte, además de que pidieron prestado un robot detector de bombas al departamento de policía de San Francisco, California. Los productores prefirieron la simplicidad en sus diseños pues, de acuerdo con ellos, darle bastantes movimientos a un personaje haría que éste pareciera demasiado humano.

Stanton quería que WALL·E tuviera una forma similar a la de una caja, mientras que EVA se asemejara más a la de un huevo. Los ojos de WALL·E se crearon en base a un par de binoculares, lo cual se debe a una ocasión en que Stanton veía un juego entre los Atléticos de Oakland contra los Medias Rojas de Boston. El director dijo que él «se había perdido por completo el primer lanzamiento», al distraerse viendo a través de sus binoculares. También mencionó que se había acordado de Buster Keaton, por lo que decidió que para el robot no era indispensable una boca o una nariz. De igual manera, le agregó unos lentes de zoom para hacerlo «más simpático». Aunque Ralph Eggleston notó que dicha característica haría más laborioso el desarrollo, pensó que sería buena idea darle al robot un aspecto infantil. A partir de los estudios que Pixar realizó sobre los compactadores de basura, mientras iban de visita a los centro de reciclaje, los diseñadores pudieron moldear el cuerpo del personaje. Las bandas de rodada que posee el robot basadas en los tanques de guerra, estuvieron inspiradas en una silla de ruedas de uno de los diseñadores, pues se pensó que serían más adecuadas que usar unas simples llantas. De igual forma, los animadores deseaban ponerle codos al personaje, pero el hecho de incluirlos habría causado que se viera demasiado irreal, pues el robot está diseñado para que únicamente tomara la basura y la introdujera a su cuerpo sin ninguna ayuda. Asimismo, sus brazos parecían demasiado delgados mientras realizaban un examen acerca de su movimiento a través de los campos de basura. El director de animación, Angus MacLane sugirió que se debían agregar sus brazos a los costados de su cuerpo para que pudiera moverlos libremente, basándose en la impresora de inyección que su padre había desarrollado. Éste diseño sobre sus brazos contribuyó al correcto desarrollo de su postura, ya que si en alguna escena deseaban mostrarlo nervioso, podían hacerlos descender para que pareciera desanimado. A pesar de todos los detalles que le incluyeron a WALL·E, Stanton no estaba consciente de que la apariencia del protagonista desarrollaría una similitud bastante visible con la de Johnny 5 de la película Cortocircuito (1986), hasta que alguien más de la producción se lo hizo saber.

Stanton quería que EVA fuera una máquina con tecnología de punta, por lo que le preguntó a Jonathan Ive, diseñador del iPod, que si podía ayudarlo a revisar los esbozos de dicho personaje. El director quedó asombrado por las recomendaciones que le hizo Ive. Los ojos de la robot estuvieron inspirados en el juguete Lite-Brite; respecto a este rasgo, Pixar deseaba que las emociones que EVA mostrara mediante sus ojos no fueran lo suficiente expresivas para que así no pudiera demostrar con facilidad sus sentimientos, ya que si ella en algún momento hubiese querido demostrar amor, sólo habría tenido que dibujar un corazón con sus ojos, y cosas por el estilo. Debido a su limitado diseño, los animadores se vieron en la necesidad de recrear a la personaje como un simple dibujo, apoyándose en la posición de su cuerpo para que ésta pudiera expresar sus sentimientos. A su vez, los desarrolladores encontraron ciertas similitudes entre los manatíes y los navales, ya que su cuerpo flotante tenía una forma reminiscente a la apariencia física de una criatura submarina. Entre tanto, el diseño de Auto se hizo a manera de homenaje al HAL 9000 de la película 2001: A Space Odyssey (1968), aunado al uso de la pieza orquestal de Danubio azul y Así habló Zaratustra para la escena en la que el capitán y Auto se enfrascan en un enfrentamiento. Asimismo, la manera en la que cuelga de las paredes y los techos da la sensación de que se trata de una amenaza, como si se tratara de una araña. Originalmente, Auto había sido diseñado completamente diferente a como se observa en la versión final, guardando un gran parecido con EVA, aunque con un carácter autoritario y masculino; de igual manera, los robots de clase Steward también diferían de su versión final, pues resultaban ser robots policías más agresivos. La mayoría de los robots que se encuentran en el filme se diseñaron mediante un software de construcción robótica, en donde distintas cabezas, brazos y ruedas se combinaron entre sí para obtener más de cien combinaciones diferentes. Los humanos (incluidos los bebés) se diseñaron a partir de los leones marinos (imitando sus flácidos cuerpos). Los cineastas notaron que la piel de un bebé obeso en la vida real es más suave que la de un adulto obeso, por lo que decidieron copiar e incluir dicha textura en el filme.

Para animar a sus robots, Pixar veía las películas de Keaton y de Charles Chaplin todos los días, en una rutina que duró casi un año, aunque ocasionalmente también veían una que otra de Harold Lloyd. Después de haber hecho eso, los realizadores determinaron qué tipo de expresiones podrían adaptarse mejor en una película muda. Stanton citó que el «gran rostro de piedra» de Keaton inspiró lo suficiente al equipo de diseño como para recrear a un personaje que nunca cambia de expresión. Mientras volvía a ver dichas películas, Stanton sentía que los cineastas de aquel tiempo —ya cuando el sonido se había implementado en el cine— se basaban demasiado en el diálogo entre personajes para expresar los sentimientos de éstos. En referencia al productor de cine mudo, Hal Roach (así como a manera de homenaje a HAL 9000), los realizadores nombraron a la cucaracha que WALL-E tiene como mascota como «Hal». Igualmente, vieron las películas 2001: A Space Odyssey, The Black Stallion (1979) y Never Cry Wolf, pues son filmes que si bien contienen audio, no tienen un diálogo relevante. Stanton reconoció adicionalmente al filme Naves misteriosas (1972) como una de sus influencias para WALL·E ya que los robots silenciosos que se presentan en ella fueron los precursores de otros robots, como R2-D2, además de que la actitud de «romántico esperanzador» de Woody Allen, influyó también en la concepción de WALL·E.

Audio y efectos de sonido

El productor Jim Morris recomendó a Ben Burtt como diseñador de sonido para WALL·E debido a que Stanton quería usar a R2-D2 como punto de referencia para los robots. Tras participar en la producción de Star Wars: Episode III - Revenge of the Sith, Burtt le dijo a su esposa que no seguiría trabajando más en películas que estuviesen relacionadas con robots, sin embargo respecto a WALL·E percibió que el proceso de sustituir las voces con el sonido era algo «fresco y emocionante». En total, grabó 2 500 sonidos para la cinta, el doble que el número promedio para una película de Star Wars, además de una cifra récord en su trayectoria. Burtt comenzó a trabajar en 2005, y experimentó con el filtrado de su voz por los siguientes dos años. Poco después, describió las voces de los robots como «un niño [...] un lenguaje universal de entonación. 'Oh', '¿Hm?', '¡Huh!', ya saben'».

Durante la producción, Burtt tuvo la oportunidad de basarse en los objetos utilizados —siéndole permitido usar varios de ellos— por Jimmy MacDonald, el diseñador de sonido de Disney para muchos de sus largometrajes animados. Debido a que Burtt no quería simplemente añadir efectos de sonido en la postproducción, los animadores estuvieron siempre evaluando sus nuevas creaciones e ideas, lo cual Burtt señaló que había sido personalmente una experiencia inusual. Trabajó conjuntamente con ellos, pues el proceso de animación continuaba sólo una vez que los sonidos eran incorporados, con lo cual los animadores obtenían más ideas. Burtt iba a elegir originalmente sonidos de tipo científico para cada personaje, aunque pensó también en la posibilidad de que si encontraba alguno que no encajara con algún personaje entonces elegiría un ruido dramático e irrealista. Burtt halló cientos de sonidos al basarse en el arte conceptual de los personajes, antes de que Stanton y él los compararan entre sí y, acto seguido, relacionaran unos cuantos ruidos con cada robot.

Burtt observó un generador eléctrico de manívela mientras miraba Island in the Sky (1953), y adquirió uno idéntico de los años 1950 a través de eBay con tal de usarlo para los efectos de sonido cuando WALL·E se desplaza de un sitio a otro. Asimismo utilizó un motor de arranque para las escenas cuando el robot protagonista acelera su marcha, así como el sonido efectuado por los carros cuando chocan en un derby de demolición para los segmentos donde éste comprime la basura en el interior de su cuerpo. El tono shime que se escucha en el arranque de cualquier ordenador Macintosh se utilizó para indicar cuando WALL·E recarga completamente su batería. Para EVA, Butt quería proporcionarle zumbidos con tal de apostar por una calidad musical. No obstante, solamente fue capaz de reproducir voces neutrales o masculinas en el proceso de grabación, por lo cual se le solicitó a Elissa Knight, empleada de Pixar, que prestara su voz para que Burtt pudiese modificarla luego de manera electrónica. Stanton consideró que el efecto de sonido era lo suficientemente bueno como para elegirla para ese rol. Butt grabó un jet controlado por radio de 10 pies (3 m) de largo para el sonido efectuado por EVA cuando vuela, mientras que para su cañón de plasma recurrió a un resorte colgado de una escalera con un timbal adherido. Lo catalogó como el «primo» del ruido emitido por los disparos de Star Wars.

Se optó por usar MacInTalk (un sistema tecnológico desarrollado por Apple para el reconocimiento de voz) ya que Stanton «quería que Auto fuese el epítome de un robot frío, calculador y desalmado [y] el tipo de voz de Stephen Hawking creo que era perfecto». Asimismo se usaron sonidos adicionales que le brindaran un aspecto parecido al mecanismo de un reloj al personaje, con tal de resaltar aún más su constante procesamiento y cálculos.

Burtt había visitado las Cataratas del Niágara en 1987, y usó sus grabaciones de dicho viaje para los sonidos del viento. Se echó además a correr por un pasillo usando un lienzo para grabar el efecto de sonido de la tormenta de arena. Para la escena en la que WALL·E cae de los carritos de compras, fue con su hija a un supermercado y situó una grabadora en su carrito de compras. Luego lo estrelló en el estacionamiento y lo dejó caer por una colina. Finalmente, para crear el sonido del deslizamiento de Hal (la cucaracha aliada del robot), grabó el sonido tipo clic provocado por la acción de desmontar y montar de un par de esposas.

Banda sonora

Thomas Newman volvió a colaborar con Stanton en WALL·E puesto que los dos mantenían una buena relación desde Buscando a Nemo, el cual le valió a Newman el Premio Annie en la categoría de «Mejor música de una película animada». Comenzó a escribir las partituras en 2005, con la esperanza de que al empezar esta tarea a tiempo lo involucraría más con la película terminada. Aunque, aun así, Newman remarcó que la animación es tan dependiente de la programación que bien pudo haber empezado a trabajar antes, cuando Stanton y Reardon se encontraban escribiendo el guion. El tema musical de EVA comenzó sus arreglos por primera vez en octubre de 2007. Dicha melodía, que en la cinta se reproduce cuando la robot por primera vez vuela alrededor de la Tierra, originalmente utilizaba más elementos que en su mayoría eran orquestales, pero Newman se dedicó posteriormente a que sonara un poco más femenino. Newman comentó que Stanton tuvo varias ideas sobre cómo deseaba que la música sonara, e hizo caso de la mayoría de éstas pues consideró al hecho de musicalizar una película parcialmente silenciosa como díficil. Stanton quería que la banda sonora completa fuese orquestal, pero Newman se sintió limitado por esta idea especialmente con las escenas realizadas en la Axioma, por lo que utilizó adicionalmente sonidos electrónicos.

Al principio, Stanton deseaba yuxtaponer las primeras tomas del espacio con música swing francesa de los años 1930, pero vio The Triplets of Belleville (2003) y se retractó para evitar cualquier acusamiento de copia. Stanton después reflexionó sobre incluir la canción «Put On Your Sunday Clothes» de Hello, Dolly!, dada su interpretación de Barnaby Tucker en una pequeña producción en su escuela secundaria en 1980. Stanton afirmó que la canción trataba de dos jóvenes ingenuos en busca de amor, lo cual era similar a la esperanza de WALL·E de encontrar compañía. Jim Reardon sugirió que WALL·E encontrara la película en un video, y Stanton incluyó «It Only Takes a Moment» y el corto en donde los actores se toman de las manos, debido a que quería una manera visual de mostrar cómo WALL·E comprende el amor y se lo transmite a EVA. El compositor de Hello Dolly! Jerry Herman permitió la utilización de las canciones sin entender el motivo; cuando vio el filme, opinó que su incorporación en la historia era «brillante». Igualmente de coincidente fue que el tío de Newman Lionel había trabajado para Hello, Dolly!.

Newman viajó a Londres para componer la canción que aparece en los créditos finales, «Down to Earth», con Peter Gabriel, uno de los músicos favoritos de Stanton. Más tarde, Newman volvió a musicalizar algunas partes de la cinta para poder incluir la composición mencionada, por lo que cuando se reproduciera no sonaría intrusiva. La interpretación de Louis Armstrong en «La Vie en rose» se usó para un montaje en el que WALL·E consigue la atención de EVA que desea en la Tierra. Asimismo, el guion especificaba usar la canción de Bing Crosby «Stardust» para la escena en donde los dos robots protagonistas bailan alrededor de la Axioma, pero Newman solicitó que la musicalización de tal escena la hiciera él mismo. Un cambio similar se produjo para la secuencia en la que WALL·E intenta despertar a EVA de diferentes maneras; originalmente, el montaje se desempeñaría con la versión instrumental de «Raindrops Keep Fallin' on My Head», pero Newman requería desafiarse a sí mismo y compuso una pieza original para dicha escenificación.

Distribuida por Walt Disney Records y grabada en las centros de grabación The Village and Paramount Pictures Scoring Stage M, Sony Pictures Scoring Stage y en Newman Scoring Stage-Twentieth Century Fox Studios, la banda sonora se publicó el 24 de junio de 2008 en formato CD.

Estreno y recepción


Promoción y estreno en cines

Al igual que sus predecesores producidos por Pixar, WALL·E se hizo acompañar de un cortometraje para su proyección mundial: Presto, la cual al igual que el filme principal resultó nominado a un premio Óscar. El corto fue dedicado a Justin Wright (1981–2008), un animador de Pixar que trabajó para Ratatouille y falleció debido a un ataque del corazón antes del estreno en cines de WALL·E. Previo al estreno del documental The Pixar Story, Pixar publicó un video de cuatro minutos de WALL·E con imágenes acompañadas por comentarios de Stanton. Para continuar la promoción internacional de la película, Disney y Pixar mostraron un comercial durante la edición XLII del Super Bowl, en el cual los protagonistas de la franquicia Toy Story (también de Pixar), Woody y Buzz Lightyear, conversaban sobre WALL·E mientras observaban un corto de él en un televisor. De igual manera, el tráiler extendido y el tráiler internacional se revelaron en marzo de 2008. Para el apoyo de la campaña promocional, Pixar lanzó en junio de 2008 cuatro videos cómicos en los que el protagonista jugaba con objetos que encontraba, entre otros videos que incluían entrevistas con Andrew Stanton. Los pósters también tomaron un papel fundamental para dicha campaña; el póster definitivo para la proyección se mostró a finales de febrero del mismo año.

Walt Disney Imagineering (WDI) construyó WALL·Es animatrónicos para promocionar el filme, lo cuales realizaron presentaciones en Disneyland Resort, el Instituto Franklin, el Museo de Ciencia de Miami, el Seattle Center y en el Festival de Cine de Tokio. Debido a problemas de seguridad, los robots de 700 libras (318 kg) siempre estuvieron estrictamente controlados y WDI frecuentemente necesitaba saber exactamente qué era lo que requerían para que pudiesen interactuar. Por esta razón, por lo general se negó que los robots interactuaran con los niños en los parques temáticos en caso de que algún WALL·E pisara el pie de un niño. Aquellos que quisiesen tomar una fotografía con el personaje sólo podían hacerlo con un pedazo de cartón en forma del protagonista. Otra pequeña cantidad de productos se vendieron para WALL·E, mientras la serie de productos de Cars seguía siendo popular, y muchos fabricantes manifestaban más su interés en la película de Speed Racer en ese tiempo, que fue una exitosa línea a pesar de su fracaso comercial en la taquilla. Thinkway, que creó los juguetes de WALL·E, previamente había trabajado para Pixar tras producir muñecos de Toy Story cuando otros productores de juguetes no estaban interesados en ello. Entre los objetos vendidos por Thinkway se encuentran WALL·Es que bailan con un reproductor de música, un juguete que puede ser desarmado y armado de vuelta, y un juguete a control remoto de él y EVA que tienen sensores de movimiento y que permiten su interacción con los jugadores; incluso hubo juguetes de peluche. Las figuras «Ultimate WALL·E» no se comercializaron sino hasta el estreno del formato casero del filme en noviembre de 2008, a un precio al por menor de 200 USD, haciendo que The Patriot-News los catalogara como productos «sólo para fanáticos experimentados y coleccionistas». En un estudio realizado por Disney Store, 65% de los niños preferían recibir regalos en Navidad que el 6 de enero, y que la mayoría de niños (sin considerar a las niñas) preferían juguetes de WALL·E y juguetes electrónicos.

La premiere mundial del filme tuvo lugar en el Greek Theatre de Los Ángeles el 21 de junio de 2008; la prensa arribó a las 6:00 pm y los miembros de la producción una hora después, anuncio confirmado por Pixar el 9 de junio del mismo año. Al evento asistieron tanto el equipo de producción como el elenco, así como otras celebridades. En Estados Unidos y Canadá, la cinta se proyectó en 3992 salas de cine el 27 de junio de 2008. Stanton, Morris y otra variedad del equipo visitaron varios países para su respectiva premiere, concediendo entrevistas y fotografías; esta especie de gira promocional comenzó en México.

Adicionalmente, el 25 de junio de 2008, en Rusia durante el Festival de Cine de Moscú la cinta se proyectó por primera vez en ese país y en Bélgica por primera vez lo hizo en el Wilkinson American Movie Day el 4 de julio del mismo año; también en Finlandia se presentó en el Festival de Cine de Espoo el 20 de agosto de 2008, y en la República Checa, el 3 de mayo de 2009, en el Festival de Cine AniFest.

Crítica

WALL·E fue recibido con múltiples elogios positivos por parte de la crítica, así como también por una buena acogida por parte del público. Rotten Tomatoes reportó que un 96% de las críticas respecto al filme fueron positivas, basándose en más de 200 reseñas, cuyo promedio fue de un 8,4 sobre 10. Mientras tanto, en Metacritic el filme logró alcanzar una puntuación de 94 sobre 100, basando dicha información en 37 reseñas. indieWire nombró a WALL·E como el tercer mejor filme del año 2008, de acuerdo a su encuesta anual realizada sobre las 100 mejores películas, en tanto que Movie City News informó que la película había logrado ingresar en más de 162 listas de estilo top ten, además de que obtuvo más de 286 críticas positivas, y de que ésta aparecía con frecuencia en posiciones altas dentro de diferentes listas, en las que se catalogaban las mejores películas de 2008.

Premios

WALL·E ganó el premio a la «mejor película de animación», y fue nominada en las categorías de «mejor guion original», «mejor banda sonora», «mejor canción original», «mejor edición de sonido» y «mejor sonido» para la 81.ª entrega de los Óscares; sin embargo, perdió ante las películas Slumdog Millionaire, The Dark Knight y Milk. Walt Diney Pictures presionó también para que el filme entrara a la categoría de «mejor película», sin embargo, no fue nominado, una situación que provocó controversia en cuanto a si la Academia deliberadamente restringió a WALL·E solamente a la categoría de mejor película de animación, y a consecuencia de ello, Peter Travers comentó que «si alguna vez hubo un momento en que una película animada merecía ser nominada a la mejor película, esa era WALL·E». Sólo tres películas han sido nominadas a dicha categoría, las cuales han sido La bella y la bestia (1991), y los dos siguientes filmes de Pixar, Up (2009) y Toy Story 3 (2010). Stanton reflexionó sobre lo sucedido, y mencionó que no estaba decepcionado de que la película no lograra estar nominada para dicha categoría, ya que en cambio se sentía lleno de júbilo gracias a la buena aceptación que el filme había adquirido; al respecto, señaló: «la línea [entre el live-action y la animación] sólo se está volviendo cada vez menos nítida, y pienso que con cada año que pasa esto se va a volver más y más tedioso, pues uno ya no va a poder discernir cuál película es en realidad una animada y cuál no».

El filme hizo una aparición exitosa en varias premiaciones de finales de 2008, particularmente en la categoría de «mejor película», en donde la mayoría de las películas de animación son pasadas por alto. Ésta adquirió el galardón, o por lo menos el equivalente de dicho premio, en la Boston Society of Film Critics (aunque empató con Slumdog Millionaire), en la Chicago Film Critics Association, en la entrega de premios de la Central Ohio Film Critics, en la Online Film Critics Society, y más notablemente en Los Angeles Film Critics Association, en donde logró convertirse en la primera película animada en obtener tan prestigioso galardón. También fue nombrada como una de las mejores películas de 2008 por parte del American Film Institute y del National Board of Review of Motion Pictures.

Igualmente ganó como «mejor largometraje animado» en la 66.ª edición de los Globo de Oro, en la 81.ª entrega de los Óscares y en los Broadcast Film Critics Association Awards 2008. Resultó nominada en varios rubros de los Premios Annie, incluyendo «mejor película», «mejores efectos animados», «mejor animación de personajes», «mejor dirección», «mejor diseño de producción», «mejor guion» y «mejor doblaje» (por Ben Burtt); pero fue vencida por Kung Fu Panda en todas las categorías mencionadas. Ganó asimismo como «mejor película» en los Premios BAFTA 2008, y en los mismos se hizo acreedora a dos nominaciones como «mejor música» y «mejor sonido». Thomas Newman y Peter Gabriel obtuvieron un Grammy cada uno por las canciones «Down to Earth» y «Define Dancing». Además, la cinta obtuvo todos los premios a los que fue nominada por la Visual Effects Society: «mejor animación», «mejor animación de personajes» (por la escena de WALL·E y EVA sobre la camioneta) y «mejores efectos en una película animada». Se convirtió a su vez en el primer filme animado en ganar la categoría de «mejor edición de una comedia o musical» por la American Cinema Editors. En 2009, Stanton, Reardon y Docter ganaron el Premio Nebula, triunfando sobre The Dark Knight y el episodio «The Shrine», de la serie Stargate Atlantis. Aunado a los anteriores logros, obtuvo el premio de «mejor película animada» y fue nominada a «mejor director» en los Premios Saturn.

En los National Movie Awards del Reino Unido, ceremonia que sólo toma en cuenta los votos del público, ganó en la categoría de «mejor película familiar». Asimismo, fue votada como «mejor película» en los British Academy Children's Awards. El protagonista de la película, WALL·E, obtuvo el puesto número 63 de la encuesta en línea de 2008 sobre los 100 mejores personajes cinematográficos, por la revista Empire. A principios de 2010, Time ubicó a WALL·E en el puesto número 1 en su lista de «mejores películas de la década».

Formato casero

El 18 de noviembre de 2008, la película salió a la venta en formato DVD, y después le siguió en Blu-ray. Estas versiones (que en realidad eran un paquete especial) contenían a Presto, un cortometraje llamado BURN-E, el documental realizado por Leslie Iwerks titulado The Pixar Story, ciertos cortos relacionados con la historia de Buy 'n Large, un especial del detrás de cámaras, y una copia digital de la película que puede ser reproducida mediante el iTunes y Windows Media con sus respectivos dispositivos compatibles. Este paquete logró vender 9 042 054 unidades (los cuales suman en total USD 142 633 974), lo cual hizo que fuera el DVD más vendido basado en una animación de 2008 en términos de unidades vendidas, siendo sólo superado por Kung Fu Panda; asimismo, logró ser la animación que mayores ventas recaudó en dicho formato, en términos de ingresos, así como también el tercer DVD más vendido de 2008.

Equipo y reparto

Ver el reparto completo

Referencias externas

    cargando...